La mayoría de los alumnos de la escuela primaria Coleman proceden de entornos difíciles. Con casi el 25% de los residentes de Baltimore viviendo por debajo del umbral de pobreza, muchos niños no proceden de hogares estables. De hecho, el 80% de los alumnos tienen derecho a comidas gratuitas o a precio reducido.
La directora de la escuela, Carlillian Thompson, explica que algunos de los alumnos no tienen hogar. Muchos de ellos no tienen comida ni luz en casa y son testigos habituales de delitos. Por eso la escuela hace todo lo posible por crear un espacio seguro para los alumnos, donde se atiendan sus necesidades. Meditación en lugar de detención: ¿qué ocurre en las escuelas?
Aunque algunos de nosotros hayamos sido unos angelitos en clase cuando éramos niños, probablemente muchos de nosotros nos hemos metido en líos al menos una o dos veces en la escuela.
Meditación en lugar de castigo
La escuela afirma que el programa ha tenido un efecto notable en el ambiente de aprendizaje y la productividad de los alumnos. Un alumno describió cómo los alumnos que llegan a la sala de meditación son bulliciosos y hacen travesuras. Cuando salen, sin embargo, están tranquilos, callados y dispuestos a hacer su trabajo.
