Tras el asombroso nacimiento, Jimmy Barling anunció que se realizarían pruebas de ADN para confirmar que todos los terneros habían nacido efectivamente de la misma madre. El cuarto ternero era una hembra, mientras que los otros tres eran machos.
Los nombres “Eeny, Meeny, Miny y Moo” fueron dados a los adorables terneros negros por la nieta de Rumsey-Barling.
El veterinario local Mike Baird describió el nacimiento como “extremadamente raro”. Explicó que la probabilidad de que una sola vaca dé a luz a cuatro terneros sanos es de la asombrosa cifra de 1 entre 11,2 millones. El Sr. Baird, que conoce bien a la familia, cree que los cuatro terneros nacieron de la misma vaca madre, y no de varias vacas muy próximas.
Para garantizar la veracidad de los hechos y contribuir al conocimiento científico, este increíble suceso debe ser verificado a fondo.
Jimmy y Dora se apresuraron a ver cómo estaba su vaca cuando se dieron cuenta de que los buitres volaban en círculos.
Para su gran sorpresa, tuvieron el privilegio de presenciar el nacimiento del cuarto ternero. Sin embargo, la vaca madre es incapaz de cuidar sola de los cuatro terneros, por lo que depende de la ayuda de sus vecinos para alimentarlos.