Jessie Lipskin optó por construir su casa ideal en lugar de buscar una. Jessie compró un autobús GMC Greyhound de 1966 (el mismo que conducía Keanu Reeves en “Speed”) tras enamorarse de él navegando por eBay.
A lo largo de los años siguientes, transformó el vehículo en una casa móvil, y la impresionante decoración interior y exterior son testimonio de su labor de amor.
Según Jessie, su vivienda poco convencional surgió de su deseo de llevar una vida más sostenible.
Los Earthships, creados íntegramente con materiales reciclados, son el tema central del documental de Michael Reynolds, arquitecto ecológico.
“Me encanta el bricolaje. Sin embargo, no tengo experiencia con la fontanería, la electricidad o la carpintería necesarias para este proyecto”, añade. “El gran reto era que era muy diferente a trabajar en una casa que está fija en un lugar”.
Ella perseveró a pesar de todas las dificultades. En total, gastó algo más de 70.000 dólares en su obra de amor.
Desde enero, Jessie vive en una furgoneta y no puede estar más contenta.
Este autobús GMC de 1966 era el objeto del afecto de Jessie Lipskin, que se propuso transformarlo en una encantadora casa móvil.