El domicilio del secuestrador estaba situado a unos 300 pies de la casa del hombre argelino que fue raptado cuando era adolescente y mantenido en un sótano durante casi treinta años.
El domingo 12 de mayo, Omar Bin Omran fue liberado de la residencia de su captor de larga duración, la de su propio vecino que residía no lejos de la casa de su familia en Djelfa, Argelia.
Tras el descubrimiento de Omar con vida en el sótano del propietario de 61 años, bajo un suelo cubierto de heno en lo que parecía ser un corral de ovejas, las imágenes del rescate de la víctima, ahora de 45 años, se hicieron virales.
Tras 27 años desaparecido desde los 17, un hombre fue descubierto cautivo en el sótano de su vecino.
La fiscalía de Djelfa emitió un comunicado, que citó The Sun, en el que decía: «La fiscalía de Djelfa informa al público de que el 12 de mayo a las 20.00 hora local encontró a la víctima Omar B, de 45 años, en el caso de su vecino, B.A., de 61 años».
La víctima desapareció sin dejar rastro cuando se dirigía a una escuela de formación profesional, supuestamente con sólo 17 años. Luego, se dice, se ocultó en el terreno de su vecino, a poca distancia de la residencia de su familia.
Omar, el mayor de nueve hermanos, desapareció y se pensó que había fallecido. La familia acabó por creer que el entonces adolescente había muerto durante la guerra civil en Argelia entre el gobierno y otras facciones rebeldes islamistas, después de que se llevara a cabo su búsqueda.