La exitosa comedia de 1972 “M*A*S*H” presentó al mundo una serie de personajes memorables y queridos, desde el bocazas pero compasivo capitán Benjamin Franklin “Ojo de Halcón” Pierce hasta su entrañable amigo, el capitán B.J. Hunnicutt. Casi todos los personajes se han quedado grabados en la mente de los aficionados.
Uno de los personajes que aparecía a menudo, pero que era fácilmente pasado por alto por sus homólogos militares debido a su naturaleza nerviosa, era el empleado de la compañía de la unidad 4077 MASH, el cabo Walter Eugene “Radar” O’Reilly. Aunque gran parte del personal de la base tendía a dar por descontado el esfuerzo de Radar, los fans sí que se fijaban en él.
Todos veían a Burghoff como un personaje adorable, bajito y tímido, ya que lo habían conocido en la pantalla y en el escenario durante muchos años. Sin embargo, tras años de ser menospreciado, tanto metafórica como físicamente hablando, Burghoff se cansó del personaje que tan fácilmente le atribuían decenas de personas a las que ni siquiera había conocido.
Por suerte para todos sus fans, Burghoff no dejó que su discapacidad se interpusiera en su camino y persiguió su sueño de convertirse en actor.
A pesar de sus dudas sobre cómo le percibían los demás, sus compañeros de reparto le adoraban. El director Charles Dubin recordaba haber trabajado con Burghoff antes de que dejara “M*A*S*H”, y destacaba lo atento y agradable que era Burghoff con todo el mundo en el plató. Sin embargo, Burghoff tenía otro aspecto que mermaba su autoestima.