Phillip Herron era un padre soltero de tres hijos que luchaba contra una pesada carga de deudas. Incapaz de hacer frente a la situación, decidió quitarse la vida. Esta foto le muestra en sus últimos momentos.
Su situación financiera empeoró cuando se retrasó la obtención de un préstamo de día de pago que había solicitado. El periodo de espera para este préstamo era de cinco semanas. En el momento de su trágica muerte, a Herron sólo le quedaban 4,61 dólares en su cuenta bancaria.
En ese momento, se sentía totalmente desesperado y atrapado.
Los que le rodeaban, incluidos su familia y amigos, desconocían los problemas a los que se enfrentaba Herron, ya que nunca había hablado a nadie de sus dificultades.
Lo que hizo que las cosas fueran aún más desgarradoras fue que este padre tuvo que decirles a sus hijos que Papá Noel no les visitaría ese año.
Cuando nos enfrentamos a problemas, tenemos que encontrar la fuerza para compartir nuestros sentimientos y miedos más profundos con quienes nos rodean y pedir ayuda. Así es como podemos construir una sociedad que se apoye mutuamente en nuestros momentos más vulnerables.
También debemos estar más atentos, porque hay personas a nuestro alrededor que sufren en silencio.
Esperemos que, como nación, seamos capaces de crear un cambio positivo.