Unos jóvenes vecinos convirtieron por su cuenta una cocina vieja y destartalada en una tienda de golosinas

POZITÍV

Unos jóvenes vecinos convirtieron por su cuenta una cocina vieja y destartalada en una tienda de golosinasUna familia ha cumplido por fin su mayor sueño: ser propietarios de su propio piso. El estado de la vivienda dejaba mucho que desear, sobre todo la cocina. Las paredes estaban desconchadas, el alféizar de la ventana apenas se sostenía y el radiador sobresalía por debajo. El suelo irregular estaba cubierto por una vieja moqueta que hacía tiempo que no se lavaba.Renovación de la cocina. Los esposos decidieron no recurrir a los servicios de un diseñador de interiores, desarrollaron ellos mismos el estilo del apartamento y empezaron a renovarlo.Empezaron por el suelo, que primero se niveló y luego se alicató.El siguiente paso fueron las paredes: el marco de la puerta se sustituyó por uno nuevo y el radiador se ocultó tras una rejilla decorativa.
Para completar el interior, los propietarios compraron una mesa redonda de cristal, con la que su mujer llevaba tanto tiempo soñando.

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