Tenían muebles de cocina viejos. Pero ¡mira en lo que se han convertido! ¡Seguro que quieres hacer lo mismo!
Después de buscar ideas en muchos sitios web y no encontrar nada adecuado, decidí crear algo propio, barato y original. Sin embargo, el concepto en sí nació por accidente, cuando paseaba por el mercado y me topé con un puesto de papel pintado con fotos. Por cierto, mi cocina tenía este aspecto:
Pinté el exterior con dos capas de pintura negra:
Después de pegar y secar el papel pintado, lo barnicé con dos capas.
Todos los que vienen a visitarme se paran en la cocina y me preguntan dónde lo compré. Y cuando se enteran de que lo he hecho yo misma, no se lo pueden creer durante un buen rato y lo miran todo con atención.