Claudia Cardinale, de 86 años, demuestra que no hace falta operarse para estar estupenda

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La famosa actriz Claudia Cardinale ha aceptado el envejecimiento con gracia y convicción, diciendo que es imposible «detener el tiempo». Examine la notable evolución de la veterana actriz a lo largo del tiempo.

Durante el apogeo de Hollywood, Claudia Cardinale, una actriz italiana, disfrutó de una prominencia considerable. A lo largo de su exitosa carrera, protagonizó más de 100 películas; sus años de mayor actividad fueron de 1960 a 1970. Sólo en esta década protagonizó una treintena de películas, entre ellas clásicos como «8½» (1963), «El leopardo» (1963) y «Los profesionales» (1966), en la que coincidió con Burt Lancaster y Lee Marvin.
La icónica película de culto «Érase una vez en el Oeste» (1968), dirigida por Sergio Leone, es otra de sus actuaciones destacadas. En una entrevista, al ser preguntada por sus recuerdos de trabajar con Leone, Cardinale comentó que éste tenía un estilo de trabajo distinto. Los estudios de Hollywood se apresuraron a hacerse con cualquier nueva celebridad que surgiera en aquella época, con la esperanza de hacerse con el control de todo el talento floreciente. Los actores suelen firmar con ellos contratos restrictivos, que a la larga pueden ahogar sus carreras.

Sin embargo, Cardinale supo blindar su propio camino. Se negó a firmar un contrato en exclusiva con Universal y prefirió aceptar un contrato cada vez. Esto le permitió mantener su carrera y recorrer la industria a su manera.

Durante su estancia de tres años en Hollywood, Cardinale no sólo dejó huella en «La pantera rosa» y «Los profesionales», sino que también compartió pantalla con estrellas prominentes como Rock Hudson en «Con los ojos vendados» y se unió a John Wayne y Rita Hayworth en «Circus World».

«Los amantes», de Mauro Bolognini, en la que Cardinale actuó junto a Jean-Paul Belmondo, y “La chica de la maleta”, de Valerio Zurlini, en la que interpretó a una cantante de mentalidad independiente, fueron las dos películas que Cardinale presentó por primera vez en Cannes en 1961.

En una entrevista, la célebre actriz aclaró que rodó las dos películas al mismo tiempo.
Cardinale reveló que en aquella época tenía el pelo muy largo, pero a Fellini le gustaba que apareciera rubia, mientras que Visconti quería que tuviera el pelo oscuro. Se veía obligada a cambiar de color cada dos semanas para adaptarse a sus ideas divergentes.

 

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