En Alemania, la ausencia de cortinas en las ventanas no es sólo un rasgo cultural, sino también una decisión funcional

HÍRESSÉGEK

En Alemania, la ausencia de cortinas en las ventanas no es sólo un rasgo cultural, sino también una decisión funcional. En primer lugar, muchos alemanes creen que las ventanas abiertas y sin cortinas permiten una circulación más libre del aire y una ventilación más eficaz, sobre todo en los meses de verano.En Alemania también se es consciente de que las cortinas pueden ocultar algunos de los bellos paisajes y vistas que se pueden contemplar desde la ventana. Esto puede ser especialmente cierto para quienes viven en lugares hermosos, como junto a un lago o en la montaña.Pero este fenómeno también tiene un trasfondo histórico. Durante la Edad Media en Europa, las ventanas cerradas eran poco frecuentes y su uso estaba en parte prohibido para la gente corriente. Esto se debía a varios factores: en primer lugar, las ventanas eran caras y difíciles de fabricar, por lo que sólo los ricos podían permitirse instalarlas en sus casas. Además, las ventanas podían servir de entrada a ladrones y asaltantes, por lo que cerrarlas reducía el riesgo de un ataque a la casa.
En segundo lugar, en aquella época el aire de las ciudades estaba muy contaminado, y las ventanas cerradas podían dificultar la circulación del aire, lo que provocaba la propagación de enfermedades. Por lo tanto, las ventanas abiertas eran necesarias para proporcionar aire fresco en el interior.

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