La familia compró un apartamento con una decoración anticuada y lo transformó hasta hacerlo irreconocible. ¡Una pareja finalmente encontró la vivienda de sus sueños! Aunque el apartamento tenía un estilo “de abuela”, era acogedor.
Se convirtió en la base ideal para llevar a cabo sus ideas modernas. Buscaron la ayuda de un diseñador experimentado para la transformación. Así lucía el interior al principio: No era horrible, pero tampoco era el sueño hecho realidad.
Aquí está el resultado final: En lugar de papeles pintados oscuros, el espacio se iluminó con paredes claras. Bajo los pies, un gres porcelánico geométrico comenzó a destacar.
En la entrada, se instaló un banco cómodo para el almacenamiento, y las baldosas prácticas protegieron la pared de la suciedad exterior. Un elegante espejo con marco negro y luces incorporadas agregó luz y una sensación de amplitud.
Los frentes inferiores de la cocina adoptaron una textura de madera, mientras que los superiores brillan con una limpieza inmaculada.
Para el salpicadero, se eligieron azulejos voluminosos de tonalidad azul.