Este complejo puede compararse con una pequeña ciudad bajo un mismo techo, en la que viven unas 20.000 personas, cifra bastante comparable a la población de una pequeña ciudad.
El complejo puede albergar hasta 30.000 residentes e incluye edificios cuya altura oscila entre 36 y 39 plantas.
Regent International ofrece a los residentes no sólo espacio residencial, sino también zonas comerciales y de ocio, lo que les permite vivir sin salir del complejo.
El complejo se proyectó originalmente como hotel de lujo, pero las cambiantes condiciones del mercado inmobiliario llevaron a su transformación en complejo residencial.
Para aumentar la rentabilidad, las amplias habitaciones dúplex se convirtieron en pisos compactos. Por ejemplo, el espacio de 90 metros cuadrados se convirtió en seis habitaciones pequeñas que se alquilaron de forma rentable. Esto permitió a los propietarios recuperar su inversión más rápidamente.
El complejo atrae sobre todo a jóvenes profesionales, estudiantes y aspirantes a empresarios que quieren vivir en la zona céntrica de la ciudad, pero a un precio asequible. Las habitaciones sin ventanas más económicas cuestan entre 160 y 220 dólares al mes e incluyen servicios mínimos como un cuarto de baño, una pequeña cocina y un espacio para dormir.