Abby y Erin Delaney son dos niñas increíbles cuya historia ha llegado a simbolizar la fuerza del espíritu y los avances de la medicina moderna.
Nacidas en 2016, eran craneofagias, un raro tipo de siameses que tienen la parte superior de la cabeza fusionada. Se trata de algo extremadamente raro: solo uno de cada 2,5 millones de nacimientos.
Abby y Erin compartían el cráneo y el seno sagital, una importante vena cerebral que desempeña un papel clave en el riego sanguíneo del cerebro.
Esto hacía que separarlas fuera difícil y muy arriesgado. Sin embargo, un equipo de médicos del Hospital Infantil de Filadelfia se atrevió a llevar a cabo esta complicada cirugía.
En junio de 2017, 11 horas de duro trabajo de cirujanos, neurocirujanos, anestesistas y otros especialistas culminaron con éxito.
La operación para separar a las niñas fue un triunfo médico. Tras la operación, las niñas tuvieron un largo periodo de rehabilitación, durante el cual aprendieron a vivir como personas independientes.
Hoy Abby y Erin son niñas felices y alegres. Cada una de ellas tiene una personalidad única, inteligencia y ganas de vivir.
Van al colegio, juegan con amigos y disfrutan de momentos sencillos que antes estaban fuera de su alcance.
Su historia inspira a millones de personas en todo el mundo, demostrando que con fe, esfuerzo y apoyo se pueden superar hasta los retos más increíbles.