Decidimos hacer algo útil para la casa con viejas botellas innecesarias: esto es lo que conseguimos

HÍRESSÉGEK

La idea de hacer un puf con botellas de plástico nació espontáneamente, como muchos de nuestros experimentos creativos con mi marido.
Todo empezó con la limpieza habitual en la dacha: en un rincón del garaje encontramos una bolsa entera de botellas de plástico, que por alguna razón no tuvimos tiempo de enviar a reciclar.La idea me gustó inmediatamente. Reciclar está bien, pero dar una segunda vida a las cosas con tus propias manos es otra cosa. También hacía tiempo que soñaba con un pequeño puf para nuestra terraza, donde nos gusta tomar café por las mañanas.
Lo primero que hicimos fue ordenar las botellas: elegimos sólo botellas del mismo tamaño para que la construcción fuera uniforme. Luego buscamos la forma de fijarlas.La cinta adhesiva Scotch vino al rescate: ¡no sólo un rollo, sino tres! Unimos las botellas entre sí formando un cilindro apretado, pegándolas para que la construcción fuera lo más estable posible.
Envolvimos nuestra pieza en blanco con ella y lo aseguramos todo con cinta de tela. Ahora la construcción parecía un puf de verdad, sólo que sin tapicería.
Decidimos hacer la tapicería con una tela vieja y tupida con un estampado interesante, que quedaba de las cortinas. Recorté las piezas necesarias y mi marido me ayudó a estirar y sujetar la tela con una grapadora de muebles.
Cuando nuestro puf estuvo listo, lo pusimos en la terraza, donde enseguida llamó la atención de los vecinos.

 

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