El choque entre el avión de PSA Airlines, propiedad de American Airlines, y el helicóptero Black Hawk del ejército estadounidense es uno de los accidentes aéreos más mortíferos ocurridos en Estados Unidos en los últimos años.
La esposa de Andy Beyer y su hija de 12 años, que sobrevivió a un cáncer a los cuatro meses de edad, se encontraban entre las víctimas.
El avión y el helicóptero colisionaron en pleno vuelo el miércoles 29 de enero, poco antes de las 9 de la noche. La tragedia se produjo cuando el vuelo 5342 de American Airlines se aproximaba al aeropuerto nacional Ronald Reagan, cerca de Washington D.C.
Se cree que han muerto 64 pasajeros, entre ellos cuatro miembros de la tripulación, que iban a bordo del avión, y tres militares que volaban con el helicóptero.
Los servicios de emergencia y las autoridades están haciendo todo lo posible por recuperar todos los cadáveres, pero las duras condiciones meteorológicas y las aguas heladas del río Potomac, donde se precipitó el avión, añaden dificultad a la misión.
Vio a los servicios de emergencia, pero no fue hasta que un amigo suyo, que era controlador, le confirmó el accidente cuando se dio cuenta de la gravedad de la situación.
«No tenía muchas esperanzas, por desgracia, nos echamos a llorar en ese mismo momento y luego tuvimos que ir con la familia a la sala de espera y todo antes de que, horas más tarde, tuviéramos noticias oficiales de lo que había ocurrido por completo», declaró Beyer a ABC News.