Pattie Mallette, nacida el 2 de abril de 1975 en Stratford, Ontario, es conocida sobre todo por ser la madre de la superestrella del pop Justin Bieber. Su vida, sin embargo, es una historia de resiliencia. Pattie perdió trágicamente a su hermana a los 2 años y su infancia estuvo marcada por el abuso y el trauma. A los 14, tuvo que luchar contra el consumo de drogas, el robo y la expulsión de la escuela. A los 17, tras un intento de suicidio, encontró la fe y empezó a reconstruir su vida.
Pattie dio a luz a Justin a los 18 y lo crió como madre soltera en una vivienda de bajos ingresos con el apoyo de sus padres. A pesar de las dificultades, alimentó el amor de Justin por la música, presentándolo al concurso Stratford Star 2007 y publicando sus actuaciones en Internet, lo que le llevó a la fama mundial.
Esto no es ningún secreto y Pattie Mallette no oculta que su vida no fue fácil. En su libro Nowhere But Up, describe lo cruel que fue el mundo con ella hasta los 15 años. Tenía mucha gente mala a su alrededor, tanta que hasta le parecía normal. Después de tantos años en este lío, se convirtió en una adolescente bastante rebelde e incluso llegó a cometer actos vandálicos contra la propiedad escolar.
Conoció a Jeremy Bieber a los 15 años y empezó su relación. Pronto se marchó de casa de sus padres y los sentimientos de soledad y depresión se apoderaron de ella. Pero un año lo cambió todo. Algo pasó en su cabeza y tuvo la fe y el valor de transformar su vida. Entonces sólo tenía 17 años.