Un cachorro con una anomalía inusual nació en la ciudad de Banda, Argentina. Cuando Eduardo Ladin, el dueño del perro, vio al cachorro, quedó asombrado por el aspecto del bebé. Los demás cachorros habían nacido normales, pero este bebé tenía un aspecto tan extraño que Eduardo pensó que estaba muerto. De repente, el bebé se agitó y empezó a gemir. El hombre examinó al cachorro más de cerca y se dio cuenta de lo sorprendente de su aspecto: en lugar de nariz, el animal tenía una pequeña trompa.
Luego resultó que no era una trompa, sino una cola, que crecía en el hocico del bebé. Esta peculiaridad impedía al bebé succionar la leche correctamente.
Mirando al cachorro, uno de los chicos dijo que el bebé se parecía a Dobby, un personaje de la saga de Harry Potter.
Tratando de entender cómo el bebé había adquirido su especialidad, el hombre llevó al cachorro al veterinario. Los médicos no le dieron ninguna respuesta, calificando el caso de Dobby de único e inexplicable. Los veterinarios también hicieron un pronóstico decepcionante: debido a la cola, el cachorro no puede respirar ni comer con normalidad, por lo que no vivirá más de unas semanas. Al mismo tiempo, si se produce un milagro y el cachorro sobrevive, los médicos le invitaron a someterse a más revisiones.
Por desgracia, no se sabe si Dobby ha sobrevivido. No hay información sobre su destino, y el interés de los periodistas por el insólito animal se desvaneció tras coincidir en que la mutación fue causada por los pesticidas que se aplican abundantemente en los campos locales.