Esta chica tuvo que gastarse unos diez mil para rellenarse los labios, porque cada vez no estaba satisfecha con el resultado y quería tener tantos rellenos en la cara, para que desde fuera se viera enseguida que es una muñeca. Después de conseguir el tamaño perfecto de los labios, decidió añadir rellenos en los pómulos para aumentar también un poco su tamaño.
En la época de las primeras inyecciones de belleza de Andrei Ivanova, aún no se la consideraba tan fea, pero últimamente ha cambiado a peor. La chica acudió a una esteticista sólo porque desde niña le interesaban las muñecas Bratz y al principio sólo quería cambiar un poco su aspecto, pero pronto la mujer se dio cuenta de que no podría parar. Pronto se puso inyecciones en toda la cara, y la propia Andreea no conocía las terribles consecuencias de la cirugía plástica y no les tenía ningún miedo.
Cuando los fans le preguntaron cuántas veces había tenido que ponerse inyecciones en los labios, dijo que había acudido a esas citas con una esteticista más de treinta veces y que es poco probable que deje de hacerlo, porque los labios grandes siguen siendo una prioridad para ella. Lo más ofensivo es que el cirujano plástico me prohibió personalmente que me aumentara aún más los labios, porque, según él, eso acarrearía terribles consecuencias, que difícilmente se corregirían.