Unas vecinas juzgan a sus espaldas a una mujer embarazada de 50 años
Amanda y las mujeres de su club de lectura juzgaron rápidamente a unamujer embarazada de 50 años sin conocer toda la historia. Sólo cuando se enteraron de la verdadera naturaleza de su embarazo se arrepintieron de sus actos.Amanda tenía más de 60 años y era feliz. Nunca se casó ni tuvo hijos.
Para mantenerse ocupada, organizaba en su casa el club de lectura semanal del barrio, donde las mujeres que vivían en la zona se reunían todos los sábados. A lo largo de los años, Amanda sólo se llevaba bien con las personas de su club de lectura. Le encantaba el orden, así que cada vez que el hijo de un vecino rompía una maceta o ensuciaba su lado de la calle, ella se enfadaba. Por eso, los niños le tenían miedo a Amanda.
En su casa siempre había patatas fritas para sus invitados. Amanda sacudió la cabeza y le dijo cuáles comprar. «Pues al menos compra las ecológicas», le decía, señalando las que le parecían mejores.Amanda siempre pensaba que era la que más sabía, y todo el vecindario lo sabía. Así que en vez de discutir con ella para que se metiera en sus asuntos, Jane le agradeció sus sugerencias.
Casualmente, Amanda y Jane volvieron a encontrarse en la caja. Allí, Amanda decidió invitar a Jane a su club de lectura. «Debes de aburrirte los fines de semana. Deberías unirte a nuestro club de lectura», le dijo, repartiéndole un folleto.