Una chica perdió casi 200 kg después de que su marido la dejara por una amante: este es su aspecto actual

HÍRESSÉGEK

Érase una vez una chica que pesaba 260 kg.
Cosas tan sencillas como pasear por el parque o ir de compras se convirtieron en un lujo inasequible. Incluso moverse por el piso se convirtió en un calvario.Los problemas empezaron en la adolescencia, cuando encontró consuelo en la comida. Picar sin parar, comer dulces antes de acostarse, hamburguesas y refrescos se convirtieron en su dieta habitual.
Con el tiempo, la situación empeoró. Dejó de salir a la calle: incluso unos pocos pasos le provocaban una grave dificultad respiratoria. Las tareas domésticas ordinarias se convirtieron en una hazaña.Pero el golpe más doloroso fue la marcha de su marido. Intentó mantener a su mujer, pero llegó un momento en que se cansó de luchar por dos. La nueva aventura del cónyuge se convirtió en la gota que colmó el vaso para ella.
Se negó a seguir la dieta habitual, poniendo literalmente su vida patas arriba. De la dieta desaparecieron las harinas, las grasas, los dulces. Comenzó una larga lucha contra el peso.
Al principio, incluso la actividad mínima se daba con dificultad. Los primeros pasos -literalmente pasos- en el piso fueron una prueba. Pero la chica no se rindió.
Al cabo de unos meses, el peso empezó a disminuir. Cuando la flecha de la báscula mostró los primeros diez kilos «perdidos», lloró. Con el tiempo, la chica pudo salir a la calle e inscribirse en el gimnasio.
Hoy Christina pesa 60 kilos. Está irreconocible. Elegante, en forma, segura de sí misma: inspira a miles de personas.

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