Mi amigo de Moldavia pone un huevo crudo en su vino: he aquí por qué lo hace

POZITÍV

En otoño, los propietarios de viñedos y parcelas de dacha suelen probar suerte con la elaboración del vino. El vino casero no es sólo economía, sino también una oportunidad de obtener un producto natural sin conservantes ni productos químicos.Sin embargo, en lugar de una bebida sabrosa, a menudo sólo obtienen zumo de uva ligeramente fermentado. ¿Cuál es la razón?
El culpable de la baja graduación suele ser la falta de azúcares en las uvas. Cuanto más sol hayan recibido las uvas, mayor será su dulzor natural y, por tanto, mejor será el proceso de fermentación.
Pero si las uvas han crecido en un lugar sombrío o el verano ha sido lluvioso, es posible que les falte azúcar. En este caso, merece la pena añadir azúcar manualmente.¿Cómo sé exactamente si necesito añadir azúcar?
La mayoría de los vinicultores caseros no disponen de instrumentos profesionales para medir la densidad del mosto. Pero hay una forma sencilla y fiable, que ya utilizaban nuestros antepasados: ¡un huevo de gallina normal y corriente!
Lo que hay que hacer
Dejar fermentar los granos de uva triturados durante unas 24 horas. Coge un huevo crudo fresco y sumérgelo con cuidado en el mosto.
Evalúa el resultado:
Si el huevo ha sobresalido del líquido 2 cm o un poco más, el nivel de azúcar es ideal, el vino saldrá con una graduación de 11-13%.
Si el huevo se ha hundido o sólo asoma ligeramente, no hay suficiente azúcar. Añada una pequeña porción (50-100 g por litro), remueva y repita la prueba al cabo de 24 horas.

Rate article