La vieja silla de mi abuela ha sido restaurada y ahora luce como nueva: He aquí el resultado

HÍRESSÉGEK

Cuando decidimos restaurar las cosas viejas de mi abuela, su vieja silla fue la primera en la fila. Este mueble guardaba tantos recuerdos que era imposible tirarlo.
Sin embargo, su estado dejaba mucho que desear: el barniz se había desgastado por completo, la pintura se estaba descascarillando y la madera estaba agrietada y alabeada en algunas partes.El trabajo comenzó con una limpieza a fondo y el desmontaje de la silla. Se lijaron y reforzaron todos los elementos de madera dañados, y decidimos restaurar completamente el respaldo, devolviéndole su forma y resistencia originales.
Después, llegó el momento del lacado: elegimos un tono noble que resaltaba el veteado natural de la madera.Pero queríamos que la silla no pareciese demasiado austera, así que decidimos sustituir el duro asiento de madera por uno tapizado.
Elegimos una tela en tonos azules y blancos, que daba a la silla un aire ligero y fresco. El asiento tenía un cómodo acolchado, que lo hacía más agradable para sentarse.
Cuando terminamos el trabajo, nos sorprendió el resultado. A partir de un mueble destartalado, casi en ruinas, creamos un elemento elegante y acogedor del interior.

 

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