Un agricultor de Alemania explicó la verdadera razón por la que la gente de los países europeos no come ni compra trigo sarraceno

HÍRESSÉGEK

El alforfón es una dama caprichosa. No tolera el calor, la humedad ni los vientos fuertes. Esto ya excluye a la mayor parte de Europa como lugar potencial para su cultivo. Pero las dificultades no acaban ahí.A este cultivo le gusta especialmente la tierra negra y grasa, que en sí misma es un raro tesoro. Pero el alforfón es tan ávido de nutrientes que literalmente «chupa» todo del suelo.
Tras él, la tierra necesita un descanso obligatorio, pues de lo contrario se agota.
La principal razón por la que el trigo sarraceno apenas se cultiva en Europa es su absoluta indiferencia a los fertilizantes. Si se abona el trigo, los rendimientos se multiplican varias veces.Pero el alforfón permanece indiferente: aunque se inunde el campo de fertilizantes, o no se toque en absoluto, no habrá ninguna diferencia.
Y ahora añadamos un factor más: el alforfón no puede protegerse con pesticidas ni herbicidas: muere a causa de ellos más rápido que las malas hierbas.
Todos estos factores hacen del alforfón un cultivo poco rentable para los agricultores europeos. Sus costes de producción son demasiado elevados y sus rendimientos insignificantes.

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