Mi vecino es un verdadero manitas. No importa lo que se estropee en su casa: él lo repara todo por sí mismo. Su esposa se queja a menudo de que nunca tienen electrodomésticos nuevos, porque su marido siempre encuentra la forma de arreglar los viejos.
Hace poco, al pasar junto a su jardín, vi algo muy extraño. La parte superior de un frigorífico viejo sobresalía del suelo. Me detuve y me quedé observando, tratando de entender por qué alguien enterraría una nevera.
Mi vecino enterró su vieja nevera en el suelo: todos nos quedamos en shock al ver esta escena.
Sinceramente, no se me ocurría ninguna razón lógica.
La curiosidad me pudo, y decidí preguntarle directamente. Él solo sonrió y me invitó a acercarme.
—Es mi nueva despensa subterránea —dijo con orgullo.
Resulta que enterró el frigorífico dejando solo la tapa a la vista. Ahora lo usa para guardar frutas y verduras, como manzanas.
—La tierra se mantiene fresca todo el año —me explicó—. Así que es un lugar ideal para almacenar alimentos.
Me sorprendió su ingenio. ¿Quién diría que un frigorífico averiado podría convertirse en una pequeña bodega? Ahora miro los electrodomésticos viejos con otros ojos… tal vez yo también lo intente.
¿Qué te parece esta idea? 😉



