Porque a su marido le gustaban las mujeres con curvas, esta mujer aumentó mucho de peso y terminó pesando casi 317 kilos 😲

HÍRESSÉGEK

Desde su infancia, Donna Simpson consideraba la comida como la principal fuente de alegría. Su madre cocinaba para una gran familia; platos ricos y calóricos siempre estaban en el centro de la mesa.

Donna comía mucho y con apetito, y sus hábitos alimenticios, que tenía desde niña, se intensificaron con el tiempo.

A los 18 años pesaba 70 kg, lo cual para ella fue un logro, pero no logró mantener ese peso. A los 19 años se casó con un chef de un steakhouse.

Su marido trabajaba de noche y volvía a casa con comida del restaurante: bisteques, papas, salsas. Donna comía por la noche hasta sentirse completamente satisfecha. Su peso comenzó a subir rápidamente.

Cuando la balanza marcó 159 kg, su matrimonio llegó a su fin. Su marido la dejó con su pequeño hijo. Pero no estuvo sola mucho tiempo.

Su segundo marido era todo lo contrario; le gustaban las mujeres de cuerpo lleno y animaba a Donna a engordar aún más.

Se fijó un objetivo: alcanzar los 450 kilos. Después del nacimiento de su hija, Donna entró en el Libro Guinness de los Récords como la madre más pesada del mundo.

En junio de 2011, pesaba 317 kg y medía 157,5 cm. Pero el cuento de hadas terminó de la misma manera: su marido, que antes admiraba su apariencia, la dejó.

Y Donna cambió. Renunció a ser la mujer más pesada del mundo y decidió luchar por su salud. Hoy pesa unos 100 kg y continúa en su camino.

Rate article