Ziba Kelly es una joven cantante de un pequeño pueblo británico. Aunque su nombre aún no es conocido en los escenarios internacionales, ya ha captado la atención de miles de personas en todo el mundo.
¿Por qué? Por su cabello increíblemente largo.
Ziba decidió no cortarse más el pelo a los 13 años. Inspirada por las princesas mágicas de los dibujos animados, estaba convencida de que el cabello largo hacía que una chica fuera realmente especial.
Hoy, Ziba tiene 30 años y lleva 17 años sin pisar una peluquería.
Su cabello mide 182 centímetros – casi tanto como su propia estatura. Parece tener vida propia: sedoso, grueso y oscuro, toca el suelo a pesar de los peinados o la altura de los tacones.
Los padres de Ziba respetaron su decisión. Su madre se convirtió en su fiel aliada en el cuidado del cabello: aprendió a hacer mascarillas especiales y a trenzar peinados complejos.
A veces, a petición de su madre, Ziba aceptaba recortar ligeramente las puntas – solo unos pocos centímetros y solo si estaban realmente dañadas.
Pero detrás de esa apariencia de cuento de hadas se esconden verdaderas dificultades. Lavar el cabello toma al menos una hora y media, y cepillarlo alrededor de una hora.
Después de ducharse, para no tropezar con su propio pelo, Ziba lo cuelga en un gancho especial en la pared – como si fuera una toalla.
El cabello mojado pesa varios kilos, y al principio sufría mucho del cuello, hasta que su cuerpo se acostumbró a esa carga.
Vivir con un cabello así requiere sacrificios. Ziba rara vez sale sola, evita las multitudes y nunca usa escaleras mecánicas – sus mechones podrían quedar atrapados en el mecanismo, lo que sería muy peligroso.



