Antonio Banderas nació en Málaga, en una familia humilde: su padre era policía y su madre maestra.

Como muchos niños, soñaba con ser futbolista.
Lamentablemente, una fractura en el pie le impidió seguir esa carrera.
Encontró otra pasión: el teatro.

De una pequeña ciudad a Hollywood: un actor icónico que nunca olvidó sus raíces.
Estudió en una escuela de arte dramático.
En los años 80 fue descubierto por un director español.
Esa colaboración marcó el inicio de su ascenso en el cine español.
Luego se aventuró a probar suerte en Hollywood.

Gracias a su talento y carisma, rápidamente consiguió papeles importantes.
Su carrera dio un giro decisivo con el papel de Zorro, que lo hizo famoso en todo el mundo.
También probó suerte como director y productor.
A pesar de su gran éxito, sigue profundamente vinculado a sus raíces e invierte mucho en la vida cultural de Málaga.