Cuando Halima Cissé se enteró de que estaba embarazada, jamás imaginó lo excepcional que sería su historia. En las primeras ecografías, los médicos pensaron que eran trillizos, luego quintillizos.
Pero al final, para gran sorpresa del equipo médico, la mujer llevó en su vientre y dio a luz a nueve bebés — cinco niñas y cuatro niños.
Los niños nacieron prematuramente, a las 30 semanas de gestación. Pesaban entre 500 gramos y un kilo — tan pequeños que cabían en una sola mano.
Los nueve recién nacidos fueron llevados de inmediato a cuidados intensivos, bajo la constante vigilancia de médicos y enfermeras experimentadas.
Eran alimentados cada dos horas y examinados cada tres. Cada día consumían seis litros de leche y hasta cien pañales.
Pasaron varios meses en incubadoras, ganando peso y fuerza poco a poco. Nadie sabía si todos sobrevivirían. Pero ocurrió un milagro.
Hoy, cuatro años después, son niños felices y sanos, que ríen y juegan como todos los demás.
La familia Cissé ha entrado en la historia como la primera del mundo en la que los nueve bebés nacidos al mismo tiempo han sobrevivido. Es una victoria de la medicina, del amor y de la voluntad.
El 4 de mayo de 2025, los niños celebraron su cuarto cumpleaños con una gran fiesta en un hotel de Bamako, capital de Malí.
Los invitados ya estaban reunidos cuando llegaron los protagonistas de la fiesta: las niñas con vestidos blancos con cintas rosas en el pelo, y los niños con trajes grises, chalecos y pajaritas burdeos.


