Mi esposo y yo decidimos arriesgarnos y comprar lo que muchos llamaron una “casa horrible”. A pesar de las risas y las críticas, ¡el resultado de nuestra renovación dejó a todos boquiabiertos!
La historia de hoy trata de una pareja que finalmente hizo realidad su sueño de tener su propia casa.
Después de muchos años de alquiler, tener un espacio privado marcó un cambio importante en sus vidas.
Al principio, la gente se reía de su decisión de comprar una casa en mal estado. La propiedad estaba en pésimas condiciones, con paredes descascaradas y suelos dañados.
La entrada se abría directamente a la sala de estar, lo que aumentaba el caos visual.
La pareja optó por un diseño minimalista, con paredes grises, para crear un ambiente moderno y elegante. Añadieron soluciones prácticas como un zapatero y ganchos en la entrada.
La zona que antes daba a la cocina ahora alberga una lavadora y una caldera.
La habitación de invitados, en consonancia con el resto del espacio, presenta paredes grises, un cómodo sofá gris, una alfombra verde que asemeja vidrio y un escritorio.
La cocina, accesible desde el salón, se ha organizado para dar cabida a un nuevo frigorífico.
Se diseñó un rincón con una combinación de superficies claras y oscuras para maximizar el espacio disponible.



