Un niño sordo escuchó la voz de su madre por primera vez, provocando una ola de emociones en ella. Después de seis semanas de silencio, el pequeño Harrison sorprendió a sus seres queridos con una reacción sorprendente al escuchar su nombre por primera vez.
La verdadera felicidad. La audición, una capacidad que consideramos dada, pero para alguien, es un don inalcanzable. Harrison nació sordo.
Sus padres buscaron formas de ayudar a su hijo. Después de largas investigaciones que tomaron semanas, finalmente encontraron una clínica capaz de ayudarlos.
Durante un mes y medio, el niño vivió en aislamiento sonoro. Sin embargo, cuando le pusieron un aparato auditivo y dijeron su nombre por primera vez, rió alegremente. Aparentemente, las nuevas sensaciones deleitaron mucho al niño. Ahora tiene más de dos años, disfruta plenamente de la vida, es muy curioso y parlanchín.