Un invernadero subterráneo es una solución única para cultivar plantas todo el año, incluso en climas duros.
Aprovechando el calor natural de la tierra, esta estructura crea un entorno estable que protege a las plantas de las fluctuaciones bruscas de temperatura y las condiciones meteorológicas desfavorables.
Esto no sólo es práctico, sino también económico, ya que reduce los costes de calefacción.
Cómo elegir la ubicación de un invernadero subterráneo
Iluminación
Coloque el invernadero en un lugar donde reciba la máxima cantidad de luz solar. Lo mejor es orientarlo hacia el sur para aprovechar al máximo la luz natural.
Drenaje
Elige un lugar con buen drenaje. Si el suelo es demasiado húmedo, puedes colocar bancales elevados o rellenar la base del invernadero con grava.
Accesibilidad
Coloca el invernadero de forma que sea fácilmente accesible, incluso en invierno. Piensa en habilitar caminos fáciles.
Pasos para construir un invernadero subterráneo
1. Excavar la fosa
Profundidad: La profundidad óptima es de 2,5-3 metros. Así aprovecharás al máximo el calor de la tierra.
Tamaño: El tamaño estándar es de 3×6 metros, pero se puede variar en función de las necesidades.